Capacidad de asombro

4 de Abril, 2019
4 Abr 2019
4 de Abril, 2019 - 00h00
4 Abr 2019

Hoy leí en el periódico que es probable que Cristina Fernández vuelva a presentarse como candidata a la presidencia en Argentina. Difícil de entender con lo que se conoce y está en proceso sobre casos de corrupción y otros problemas que se generaron en su gobierno.

Pero aquí no somos tan distintos; nos falta memoria, olvidamos pronto, aprendemos poco del pasado, y no es extraño que figuras de la política con pasados discutibles vuelvan a circular por la escena y la contingencia actual.

También creo que hay otro componente, ya no nos asombramos, no solo frente a la corrupción, que parece haberse normalizado en nuestra sociedad, sino que en general estamos poco despiertos frente a lo que sucede, frente a la violencia, al ensimismamiento y a lo que no tiene que ver con nuestro metro cuadrado. No profundizamos, no aplicamos una mirada social y crítica que nos permita evaluar contextos y actuar desde ahí.

Por ejemplo, hace unos días un individuo de 28 años de la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda, prendió su cámara, manejó hasta una mezquita y transmitió en vivo por redes sociales el asesinato a sangre fría de más de 50 personas, para luego darse a la fuga sin detener la grabación.

Creo que todos debemos haber escuchado sobre esa noticia, pero ya pasó, tal vez con algunos post con manitos de oración y otros con carita de horror, ya pasó, y dimos paso al vértigo del día a día. Hoy hablaremos de los nuevos alcaldes, del CPCCS, de la selección sub-17, pero hay temas como este, que tienen que ver con cómo nos estamos comportando o constituyendo como sociedad a partir del paradigma digital, que no deberíamos dejar pasar, pero que rápidamente quedan olvidados, por comodidad, por conveniencia, por falta de interés, o lo más preocupante, por la pérdida de capacidad de asombro.

Douglas Rushkoff, un escritor y profesor de cultura virtual, estadounidense, plantea que el estilo de vida moderno, en el que estamos todo el tiempo en línea, afecta nuestra capacidad de estar atentos ante la vida y vivir esta sensación de asombro primordial. Existen estudios que sugieren que la experiencia de asombro puede combatir cosas como “el ensimismamiento, el estrés o la apatía” y llenarnos de una “creciente sensación de significado y propósito, llevando nuestra atención del yo hacia el interés colectivo”.

Es un llamado de atención a una forma de vivir donde avanzamos de frente, a veces sin notar o darle el tiempo de atención necesario a lo que pasa a nuestro alrededor o en el mundo que es ajeno a nuestro entorno próximo o nuestro universo digital.

Da la sensación de que vivimos encerrados en una visión aséptica, sin riesgos, en un espejismo que hemos constituido arbitrariamente como realidad y en el que nos hemos acomodado.

Una visión que se transforma en una cámara de eco donde nos revolcamos en las mismas certezas, sin tiempo para la revelación y el asombro, viviendo en la permanente búsqueda de reafirmación de que las cosas son como decimos que son o como queremos que sean.

(O)

Capacidad de asombro
Capacidad de asombro
2019-04-04T00:00:44-05:00
El Universo

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