Reconociendo la labor del exalcalde de Guayaquil, esperamos que la señora alcaldesa de esa ciudad tenga éxito en sus gestiones, pues en una ciudad que crece desmesuradamente existen aspectos que deben complementarse...
Los militares deben salir a las calles con el objeto de dar seguridad en todas las ciudades, y en el campo, dado que la policía no abastece el trabajo de dar alto a los delincuentes, violadores, secuestradores, sicarios, etcétera.
Existen terrenos abandonados, de nadie, llenos de maleza. Que se declare esos terrenos de utilidad pública y se construya cubiles para vendedores ambulantes, iguales a los que existen en la famosa Bahía.
Es peligroso y es un desorden que ciertas personas extranjeras con decir que necesitan “ganarse la vida”, andan por las calles haciendo malabarismo bates, concuchillos, antorchas...; hacen piruetas en los techos de colectivos que van rodando.
Para evitar los accidentes de tránsito en las calles y las carreteras del Ecuador, tenemos que establecer obligatoriamente en el pénsum académico de todos los niveles de estudios, la asignatura de educación vial.
En el Ecuador los pavimentos por lo general son de asfalto, excepto en Guayaquil donde las principales calles son de concreto de cemento hidráulico..., esta es la ciudad con más avenidas de concreto que mueven un tráfico impresionante.
Nuestro imperecedero agradecimiento al alcalde. Ahora toca continuar la fecunda labor del desarrollo de la ciudad. Cientos de miles de votos esperanzados en la próxima alcaldesa piden que direccione parte del presupuesto para el arreglo de calles.
Faltan más espacios de parqueo para vehículos. Y que se aplique la ley a ciudadanos que sin tener discapacidades se parquean en los pocos espacios destinados a estas personas especiales.
Es cada vez más común encontrar gente hablando sola por la calle. Ya, ya sé que se supone que habla con alguien a través del pinganillo, auricular para las orejas, para hablar por celular y no tener que sostener el teléfono en las manos...

Páginas